Durante muchos años he tratado de entender el rol que tiene el cerebro en nuestras emociones; he leído en revistas especializadas y observado en programas de televisión sobre cientos de experimentos donde se demuestra cuales partes de nuestro cerebro se activan cuando vemos a nuestros familiares, amigos o a muestra pareja; de igual manera, siempre me persiguió la duda del porque las personas que pierden la memoria por algún accidente o enfermedad degenerativa del cerebro, no reaccionan de manera especial frente a sus seres queridos; que quiere decir esto? Acaso el amor y las emociones radican en nuestro cerebro .
Seguí analizando estos casos y determine, que aunque es cierto que partes especificas de nuestro cerebro reaccionan al ver, escuchar y hasta al percibir el aroma de las personas que amamos, lo cual a su vez causa reacciones en nuestro cuerpo, como son dilatación de las pupilas, variación en el ritmo cardiaco, entre otros; que hace que el cerebro reaccione de esa manera, solo con las personas que amamos y no con los demás. Siguiendo con esta misma línea de pensamientos, llegue a la conclusión de que el amor no radica en el cerebro, sino que el cerebro es la interface entre nuestro cuerpo y nuestra Alma.
Esto explica el porqué una persona que pierde la memoria, no reacciona de manera especial ante sus seres queridos; el porqué una persona que ama profundamente a su pareja puede llegar a herir a esta en un momento desquicio; nuestra Alma envía los impulso pero solo un cerebro en buen funcionamiento puede interpretar de manera adecuada dichos impulsos y enviar las señales correctas a nuestro cuerpo; y aún más interesante, es que este proceso es bidireccional, es decir, que las caricias, las frases de agrado y cualquier estímulo positivos que recibimos, son percibidos por nuestro cuerpo y transmitido por el cerebro a nuestra Alma.
De igual manera, es importante mencionar que el Alma no tiene identidad sexual, es energía, es emociones, es inspiración; por lo que las emociones y las reacciones que tengamos dependerán de cómo nuestro cerebro este configurado biológicamente, nuestros valores, experiencias previas, creencias religiosas y muchos otros factores, que pueden modificar nuestros sentimientos y en casos de vivencias negativas, hasta bloquearlos.
Por lo que, de ser ciertas estas conjeturas, es de suma importancia que tratemos de mantenernos saludables, lo cual a su vez ayudara a tener una cerebro saludable; tratar de sacar de nuestra mente rencores, prejuicios, miedos y complejos ya que estos afectaran como percibimos las señales que envía nuestra Alma y por ultimo tratar de llenarnos de pensamientos positivos y realizar actividades que nos brinden satisfacción emocional, ya que de nuestras vivencias se alimenta el Alma.
Por:
Jorge Ravelo





























